Gioconda Belli

Un día de 1971 mi madre decidió dar a luz y yo verla.
Salió una enana que se formó tímida, asustada, observadora por callar.
Decidió dibujar todo lo que sentía, todo lo que imaginaba. Cuando creció estudió algo que llaman licenciatura.
Ella sintió licencia para “matar” lo desconocido y también lo feo, lo que no le gustaba. Munición: la imaginación, la naturaleza, la lectura, los pinceles, bolis, lápices, pigmentos, cosas para pegar… la bici, el arte, mirar y observar el mundo siempre con una sonrisa…
Ahora esa enana quiere ser feliz, como un cochino en un charco, como los de su tierra, jamón de 5 jotas.
A veces, muchas veces, las cosas parecen ser lo que no son, a veces las palabras, los garabatos, los trazos, personajes… llaman a mi mente, cogen sus sillas, se instalan, crean pensamientos y me dan la lata hasta que les hecho cuenta. En mis cuadernos los vuelco y comienzan a vivir, ellos dicen que me necesitan, pero pienso que soy yo quien depende de ellos. De una forma u otra la fantasía, la magia quiere seguir enriqueciéndose…
Susana. Huelva 2010.

 

Poetisa, ensayista y narradora, nació en Managua el 9 de Diciembre de 1948. Estudió en el Colegio de la Asunción, hasta tercer año de secundaria; luego se bachilleró en Madrid. Trasladada a Estados Unidos se graduó en el Colegio Charles Marcus Price. A su regreso a Nicaragua trabajó en una oficina publicitaria. En 1970 comenzó a publicar en La Prensa Literaria, revelando una gran sensibilidad poética femenina. En 1972 obtuvo el Premio de Poesía ” Mariano Fiallos Gil ” y en 1978 el ” Casa de las Américas”. Para entonces, militaba en el FSLN.; después de 1979, trabajó en el Departamento de Propaganda del mismo partido. 

Sin duda la escritora mas completa de Nicaragua en las últimas décadas, Gioconda Belli se reveló como poetisa en 1970, consagrándose en 1972 con el premio ” Mariano Fiallos Gil ” y expresando una feminidad desnuda y plena en Sobre la grama (1974), donde tambien recogía su experiencia maternal y doméstica, bienestar burgués y limitaciones de su clase.

Incorporada a la militancia del FSLN, sumó la política a su izquierda erótica” en Linea de fuego (1978), tendencias mantenidas en Truenos y arco iris (1982). Toda su obra se ha recogido en El ojo de la mujer (1986): una totalizadora combinación de la experiencia amatoria y la práctica al servicio de la transformación revolucionaria. En cuanto a sus dos novelas, ambas logradas en sus objetivos primordiales, fusiona lo erótico y lo pólitico, lo mítico y lo poético.